Espejo Procurador

Despacho de Procuradores. Sevilla

Ignacio Espejo Ruiz. Colegiado nº 354​

Cuando te enfrentas a un procedimiento judicial, es habitual preguntarse: ¿realmente necesito un procurador? Aunque no siempre se habla de su figura tanto como la del abogado, su papel es fundamental para que todo funcione correctamente en los juzgados.

En este artículo encontrarás qué hace un procurador, por qué su intervención es tan útil y cuándo su presencia es obligatoria por ley.


¿Qué es un procurador?

El procurador es un profesional del derecho que representa formalmente al ciudadano ante los tribunales. Se encarga de gestionar todo lo relacionado con la tramitación del procedimiento judicial, desde presentar documentos hasta recibir notificaciones oficiales del juzgado.

A diferencia del abogado, que asesora y defiende, el procurador se centra en que el proceso avance correctamente desde el punto de vista técnico y procesal.


Principales funciones de un procurador

Representación ante los tribunales

Una de sus tareas más importantes es representar al cliente frente al juzgado, lo que evita desplazamientos innecesarios y garantiza que todas las gestiones se hagan de forma profesional y puntual.

Gestión de notificaciones

El procurador recibe directamente las comunicaciones del juzgado y las traslada al abogado o al cliente. Esto evita errores o pérdidas de tiempo que podrían complicar el procedimiento.

Control de plazos

Los procedimientos judiciales están sujetos a plazos estrictos. El procurador se asegura de que todo se presente en tiempo y forma, evitando sanciones o pérdidas de derechos.

Coordinación con el abogado

Aunque no es quien lleva la estrategia legal, trabaja estrechamente con el abogado para que cada paso procesal se dé correctamente, desde la presentación de escritos hasta la ejecución de resoluciones.


¿Por qué merece la pena contar con un procurador?

Aunque en algunos casos no sea obligatorio, su intervención aporta múltiples ventajas:

  • Tranquilidad y seguridad procesal.
  • Agilidad en la tramitación del procedimiento.
  • Mayor control y orden en los plazos y comunicaciones.
  • Acceso rápido a los juzgados, al estar familiarizado con sus dinámicas internas.

Además, el procurador es muchas veces el primer filtro que detecta si algo puede ir mal desde el punto de vista formal.


¿Es obligatorio contar con un procurador?

Depende del tipo de procedimiento y de la cuantía del asunto. En términos generales:

Cuándo sí es obligatorio

  • Procedimientos civiles y contencioso-administrativos con cuantía superior a 2.000 €.
  • Juicios ordinarios.
  • Recursos ante tribunales superiores (como Audiencias Provinciales o el Tribunal Supremo).
  • Procedimientos penales complejos.

Cuándo no lo es

  • Juicios verbales de cuantía inferior a 2.000 €.
  • Procedimientos monitorios, cambiarios o actos de conciliación.
  • Instrucciones penales sencillas.

En los casos en que no es obligatorio, puedes decidir si contar con sus servicios. Muchos optan por contratarlo igualmente por la seguridad y tranquilidad que aporta.


¿Puedo elegir libremente a mi procurador?

Sí. Puedes designar el procurador que desees, siempre que esté colegiado en el partido judicial correspondiente. Elegir a un procurador de confianza puede ser clave para evitar retrasos o problemas procesales.


Preguntas frecuentes sobre los procuradores

¿Puede sustituir al abogado?

No. El procurador no asesora ni defiende; su función es exclusivamente procesal.

¿Quién paga al procurador?

Sus honorarios suelen fijarse en base a aranceles regulados y son independientes de los del abogado. En algunos casos, se incluyen dentro del presupuesto del despacho que lleva tu caso.

¿Qué ocurre si no nombro procurador cuando es obligatorio?

El procedimiento no podrá avanzar hasta que lo designes. En algunos casos, incluso se puede archivar si no lo haces a tiempo.

¿Puedo cambiar de procurador durante el proceso?

Sí. Puedes designar a otro en cualquier momento, aunque es importante hacerlo de forma ordenada para no generar problemas en la tramitación del procedimiento.


Conclusión: una figura clave para que el procedimiento avance

Contar con un procurador no solo es un requisito legal en muchos casos, sino también una garantía de que tu procedimiento no se verá afectado por errores, retrasos o gestiones incorrectas.

Elegir bien y confiar en un procurador profesional y accesible es una decisión que puede ahorrarte muchos dolores de cabeza durante un proceso judicial. Si necesitas un procurador, no dudes en contactar conmigo.

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